Cuando te asomas con esos ojitos como ventanales con vista al mundo; cuando me abrazas desde el profundo manantial de tu inmensidad, escucho tu cantar bella Morenita y mi corazón se llena de tu mirada alegre creando nuevos latidos, de esos que sólo sabe el amor.
Ilustración "A cantar a una niña" by Loreto Pinedo Ried
Empiezan a manar las notas del violín no son solo notas, son destellos de un infinito, que al sonar, forman una sinfonía de amor, un firmamento convertido en brisa caricias suaves sin metas que habitan en cada partícula de mi piel.
Observando por la ventana la lluvia caer me invade una quietud una luz de alas suaves. Dulce acunar en una profunda nada. Quietud ahora que estás aquí nunca te vayas.