sábado, 21 de marzo de 2020

Cuarentena

Hay una pandemia
que hoy acecha a los humanos.
Observo en tv
el caos, el miedo
pero también la estupidez humana. 
Y me pregunto
¿por qué les costará tanto a las personas quedarse en casa?
¿qué es más peligro que el virus?
¿dónde está nuestra conciencia?

La pandemia es reveladora
de comportamientos humanos,
de valores que van 
en contra de nosotros mismos
y de acciones que no se comprenden.

Estoy en casa,
viviendo y sintiendo la cuarentena
el encierro me da libertad,
me invita a crear,
a comunicarme de otras maneras,
a vivir el cariño
a través de la distancia,
a sentir el silencio y la paz
de estar con uno mismo
pero con el corazón dispuesto a otros.

Estoy en casa.


Ilustratión: "Revelión" by © Camile


 



domingo, 15 de marzo de 2020

Adrían

Adrían es un hombre
que cuando sale a la vida
se encienden todas las luces.

Posee el maravilloso don de dar, 
sin querer recibir algo a cambio,
mostrando un corazón frágil
pero colmado de nobleza y humildad. 

Junto a él 
caminan dos soles,
compañeras de sus aventuras,
en las buenas y en las malas,
y como si hubieran hecho un pacto sagrado antes de nacer,
andarán por esta y otras vidas,
sabiendo que sus raíces son eternas,
y transcienden 
todas la dimensiones conocidas
y por conocer.

Adrían es un hombre sabio
sabe bucear mares embravecidos
como así también sabe detenerse
y apreciar atardeceres luminosos.

Dentro de su alma,
anidan nostalgias y sueños,
que solo él siente
en la soledad de sus instantes.

Admiro el hecho
de jamás deja de intentar
lo que el sol interior le susurra,
es absolutamente él
en todos los sentidos posibles.
Y aunque el mundo
se detuviese
y todas las luces se apagaran,
no cabe duda
de que él
seguirá brillando.

A su inspiración Dr. Adrían Carbonetti, gracias!

Adrían Carbonetti

sábado, 14 de marzo de 2020

Viviana

Viviana es tan pequeña y tan inmensa,
que con sólo mirarla,
me doy cuenta
que el corazón de los que la aman,
brilla como un hermoso amanecer,
porque ella lleva el sol en su mirada
y su corazón es tan dulce y cálido
como un rico pastel.

Es una mujer misteriosa y transparente.
Asombrada, a veces me pregunto
¿cómo hará para poseer esa entereza que le caracteriza?
Quisiera que me contara
los secretos que les regaló alguna vez al viento,
de las luchas que ha batallado,
de los amores valientes a los quisiera ella regresar
y de todo aquello que aprendió a soltar.

Viviana es muy sabia,
sabe danzar entre los matices que la vida le regala,
conoce a la perfección
el arte de escuchar más allá de las palabras,
la profundidad es su sitio favorito
cuando el mundo se vuelve muy ruidoso.
Su suave sonrisa de oro
es testigo de su nobleza
humildad y pasión.

Ella es como un faro
que alumbra
en las noches más oscuras.
Y su alma es un tesoro azulado
que sabe cuidar y entregar.

También es maravillosa
más de lo que imagina.
Tal vez esto que observo
sea el recordatorio de lo que la vida le pide que nunca olvide:
que es benditamente sagrada
encantadora como la luna,
una fiel testigo de su mirar.

Asi es Viviana
una mujer de sonrisa eterna,
cuyos ojos pertenecen al cielo
y sus manos al mar. 


El rocío de la mañana revela
lo luminoso que es su rostro
siempre atravesando miles de aventuras,
bella por donde se la mire.

A su inspiración Dra. Macchiarola, gracias!



Viviana Macchiarola

Cruce de miradas