no ocurre lejos
no está en lo que fue
ni en lo que alguien dijo alguna vez.
Sucede acá
en este instante breve
donde algo en el pecho
elige la luz
sin saber del todo por qué.
Renacer
no es un milagro
es animarse
a mirarse sin defensa
y quedarse
aunque duela.
Volver
como vuelve la respiración
sin promesas
pero con ternura.
Y entonces
casi sin darse cuenta
uno deja atrás la herida
como quien suelta un nombre
que ya no le pertenece.
Y en ese gesto mínimo
el corazón aprende
a abrirse
y no irse.
